martes, 13 de marzo de 2012

Temblor

Pues ahora sí que sí, voy con la reseña de Temblor, la primera entrega de la trilogía de Maggie Stiefvater que, según he descubierto por Internet, se titula Los lobos de Mercy Falls. Por si os interesa, a Temblor le siguen Rastro y Siempre, que ya están publicadas en España a cargo de la editorial SM.

Temblor nos cuenta la historia de Grace y Sam. Cuando Grace era pequeña, la atacó una manada de lobos y uno de ellos la salvó. Desde entonces, Grace se obsesiona con los lobos que rondan el bosque, sobre todo con SU lobo, el que la salvó y que tiene unos ojos que no olvidará nunca. Por otro lado, desde que Sam salvó a Grace de sus compañeros de la manada, se enamoró de ella y, al final, los dos se han conocido.

Creo que un mero vistazo al argumento es muy revelador en cuanto a esta novela: historia de amor entre un humano y un ser sobrenatural, en este caso lobos. Es decir, trata de un tema muy manido en la literatura juvenil del momento, por lo que las comparaciones con otras sagas están ahí.

Sin embargo, dicho eso, decir que Temblor, aunque no es una obra maestra, no engaña a nadie, se deja leer muy bien y está bien escrita, teniendo algún que otro punto muy original.

Temblor nos cuenta única y exclusivamente la historia de amor de Grace y Sam, salpicada con unas cuantas pinceladas de misterio y personajes secundarios. Es decir, no nos intenta engañar metiendo una acción que, al final, es prácticamente inexistente como en la saga Crepúsculo. De hecho, las pequeñas dudas que Maggie Stiefvater va sembrando al final acaban teniendo sentido para cerrar la novela.

Además, personalmente me ha gustado cómo está escrita la novela. Está narrada en primera persona y Stiefvater va intercalando los puntos de vista de él y de ella, dotando de cierta personalidad a cada uno. Ya no sólo en que, por ejemplo, Sam componga canciones en ciertos momentos, sino que a la forma de narrar es ligeramente distinta, reflejando las distintas personalidades de los dos y qué piensa cada uno del otro.

Otra de las cosas que me ha gustado de cómo escribe Stiefvater es que no es empalagosa o cursi, aunque su novela sea romántica. Grace no sufre el efecto Bella, es decir, no se pasa la vida comentando lo perfectísimo que es Sam, ni lo anonada que le deja su belleza y su pecho y bla, bla. Ayuda que Grace sea una persona muy lógica y práctica, que sabe muy bien dónde anda y qué hacer.

De hecho, Grace me ha gustado muchísimo. Su forma de ser, que sea consecuente y coherente y que, incluso en los peores momentos, no sea una reina del drama. Además, Grace es la que nos deja unos momentos divertidísimos al intentar seducir a Sam, consiguiendo, únicamente, ponerle nervioso. En serio, yo me descojonaba viva con los intentos de seducción de Grace.

Sam también me gusta bastante, su forma de ser, la forma de relacionarse con Grace, las observaciones sobre lo distintas que son las familias de ambos dos... Y me parece muy original que, mientras ella es la práctica y cerebral, Sam es el poeta, el creativo, el más sentimental, sobre todo por las conversaciones que eso nos deja.

Pero Temblor no es sólo Grace y Sam, sino que hay todo un universo de secundarios que, aunque sólo conocemos a través de los protagonistas y no mucho, tienen su propia personalidad, están bien dibujados y, además de bien construidos, resultan bastante reales. De todos ellos, por cierto, me quedo con Isabelle, cuya evolución a lo largo de la historia es digna de mención. No es que ella cambie, sino que Grace (y, por tanto, el lector) va conociéndola poco a poco, viendo que hay algo más que la chica popular que parece en un primer momento.

Y, aunque no suelo comentar este aspecto cuando hablo de libros (básicamente porque considero que lo importante es la historia), señalar que la edición que ha hecho SM de esta saga es muy, muy bonita y trabajada. La portada es original y detallada y me parece muy bonito el que en cada capítulo haya un dibujo.

En conclusión, Temblor no es una obra de arte, ni pasará a ocupar un lugar entre mis sagas favoritas, pero es un libro muy entretenido, bien escrito, agradable y fácil de leer. Es también un libro sencillo, una mera historia de amor contada con gusto y sin recaer en demasiados tópicos.

2 comentarios:

  1. Lo tengo en la estantería desde hace un tiempo pero no me he animado a leerlo, además como de momento no tengo los siguientes tampoco tengo prisa

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  2. Hombre, si te sirve de algo, el final en sí es bastante cerrado, no es el típico que te deja: argg, necesito el siguiente YA ;)

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